Requisitos del causante en la reducción de empresa familiar

Los requisitos del causante en la empresa familiar son dos: haber ejercido de forma efectiva funciones de dirección en la sociedad y haber obtenido de ellas más del 50 % de su renta profesional y laboral. Si el fallecido no los cumplía, sus herederos no pueden aplicar la reducción del 95 % en el Impuesto sobre Sucesiones.

¿Qué requisitos debe cumplir el causante?

La reducción del artículo 20.2.c de la Ley 29/1987 del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se concede a los herederos, pero depende de la situación del fallecido. El motivo es que la ley remite a la exención de la empresa familiar en el Impuesto sobre el Patrimonio.

Esa exención, regulada en el artículo 4.Ocho de la Ley 19/1991, exige al titular de las participaciones tres cosas. Debe tener una participación mínima, ejercer funciones de dirección y obtener la mayor parte de su renta de esa actividad.

Por tanto, antes de aplicar la reducción hay que reconstruir la vida profesional del causante en los ejercicios anteriores al fallecimiento. Una sociedad perfectamente válida puede quedar fuera del beneficio por un fallo en este punto.

Participación mínima en la sociedad

La exención patrimonial requiere que el sujeto posea al menos el 5 % del capital de forma individual. Si la participación se reparte entre varios familiares, basta con que el grupo familiar alcance el 20 %.

El grupo familiar comprende al cónyuge, a los ascendientes, a los descendientes y a los colaterales hasta el segundo grado, ya sea por consanguinidad, afinidad o adopción. Este concepto se explica con más detalle en el artículo sobre la reducción del 95 % en sucesiones.

Cuando se computa el grupo, el requisito de dirección y de renta puede cumplirlo cualquier miembro del grupo, aunque no necesariamente el causante. Esta posibilidad flexibiliza mucho la estructura familiar.

Ejercicio efectivo de funciones de dirección

No basta con figurar en un cargo. La dirección debe ser real y efectiva, y la norma reglamentaria considera funciones de dirección los puestos de presidente, director general, gerente, administrador o equivalentes.

La Administración suele pedir pruebas del desempeño diario: actas, poderes, firma de contratos, relaciones con bancos y clientes, y organización del personal. Si el causante solo asistía a la junta general, la dirección difícilmente se considerará acreditada.

Un matiz importante es la retribución. Las funciones de dirección deben estar remuneradas, y en las sociedades limitadas el cargo de administrador solo se retribuye si los estatutos lo prevén expresamente.

Más del 50 % de la renta del trabajo y de actividades económicas

La retribución por las funciones de dirección debe representar más del 50 % de la suma de los rendimientos empresariales, profesionales y del trabajo personal del sujeto. Se compara con esa suma y no con toda la renta.

Los rendimientos del capital, como dividendos, intereses o alquileres, no forman parte del denominador. Por eso un empresario con grandes dividendos pero un sueldo bajo puede cumplir el requisito si su sueldo domina frente a otras rentas del trabajo.

Cuando el causante dirigía varias sociedades, las retribuciones pueden sumarse en determinados supuestos. Conviene revisar el Real Decreto 1704/1999 sobre actividades empresariales y participaciones y los criterios de la Dirección General de Tributos para saber cuándo procede esa suma. Un informe pericial tributario puede ordenar esa prueba cuando hay varias sociedades implicadas.

Caso práctico con cifras ilustrativas

Un empresario fallecido percibía una nómina de 70.000 € como gerente de su sociedad, además de 15.000 € de otra relación laboral. También cobraba 40.000 € de dividendos y 12.000 € de alquileres.

ConceptoImporte¿Cuenta en el cálculo?
Nómina como gerente70.000 €Sí, es numerador y denominador
Otra relación laboral15.000 €Sí, solo denominador
Dividendos40.000 €No, es capital
Alquileres12.000 €No, es capital

La retribución por dirección es de 70.000 € sobre un total computable de 85.000 €, es decir, un 82 %. Supera con holgura el 50 % exigido, de modo que el causante cumplía el requisito.

Cómo acreditar los requisitos y errores frecuentes

La carga de la prueba recae en los herederos. Deben aportar las declaraciones del IRPF, los certificados de retenciones, las nóminas y los documentos societarios que demuestren el desempeño efectivo del cargo.

  • Falta de remuneración estatutaria del cargo de administrador.
  • Retribuciones cobradas fuera de nómina o a través de otra sociedad.
  • Pensiones de jubilación que superan la retribución por dirección.
  • Cese anterior al fallecimiento sin respaldo documental claro.

Un diagnóstico temprano permite corregir estos defectos. En operaciones de estructuración familiar, un asesoramiento en estructuras holding y blindaje patrimonial ayuda a que los cargos y retribuciones queden bien documentados.

Qué ocurre si el causante estaba jubilado

La jubilación plantea un problema práctico: el pensionista suele dejar las funciones de dirección y su principal renta pasa a ser la pensión. En ese caso, el cumplimiento del requisito puede resultar difícil de justificar.

La normativa y la doctrina administrativa contemplan algunos matices para los causantes que ya se habían retirado. Su aplicación depende de cada caso, por lo que conviene analizar la fecha del cese, la edad y la composición del grupo familiar antes de presentar la autoliquidación.

En resumen, los requisitos del causante son el punto más delicado de la reducción. Revisarlos con tiempo reduce el riesgo de una comprobación posterior y de la liquidación complementaria.

Relación con el Impuesto sobre el Patrimonio

Los requisitos del causante coinciden con los de la exención del artículo 4.Ocho de la Ley 19/1991 del Impuesto sobre el Patrimonio. Una forma práctica de comprobarlos consiste en revisar si el causante aplicó la exención en sus últimas declaraciones de patrimonio.

Si la aplicó y no fue cuestionada, los herederos parten de una posición más sólida, aunque ello no vincula a la Administración. Si no presentaba declaración por no estar obligado, deberá reconstruirse el cumplimiento de los requisitos con la documentación disponible.

Hay que tener en cuenta además que los umbrales cambian de un ejercicio a otro. La participación, las retribuciones y la naturaleza de los activos deben cumplirse durante los ejercicios relevantes y no solo en la fecha del fallecimiento.

Por eso conviene revisar al menos los últimos ejercicios cerrados antes del fallecimiento. Esa revisión permite detectar problemas, como un cese en el cargo o un cambio en la estructura de las rentas, y decidir cómo documentarlos.

Preguntas frecuentes

¿Qué debe cumplir el fallecido para la reducción por empresa familiar?

Debe haber ejercido funciones de dirección de forma efectiva y haber obtenido por ellas más del 50 % de sus rendimientos empresariales, profesionales y del trabajo. Además, él o su grupo familiar deben poseer una participación mínima en la sociedad.

¿Qué participación mínima se exige en la sociedad?

Se exige un 5 % del capital de forma individual o un 20 % entre los miembros del grupo familiar. El grupo incluye al cónyuge, ascendientes, descendientes y colaterales hasta el segundo grado, por consanguinidad, afinidad o adopción.

¿Cuentan los dividendos para el límite del 50 %?

No. Los dividendos son rendimientos del capital y no entran en el cálculo del 50 %. Solo se comparan los rendimientos de actividades empresariales, profesionales y del trabajo personal, de modo que los dividendos no restan ni suman.

¿Puede cumplir los requisitos otro familiar del grupo?

Sí. Cuando se computa la participación del grupo familiar, la función de dirección y el porcentaje de renta pueden cumplirlos otros miembros del grupo, aunque el fallecido no los cumpliera personalmente. Debe acreditarse con documentación suficiente.

¿El cargo de administrador debe estar retribuido?

Sí. Las funciones de dirección deben estar remuneradas para computar. En una sociedad limitada, la retribución del administrador exige que los estatutos la prevean expresamente, y la cantidad debe constar en nóminas o certificados de retenciones.

Contenido informativo de carácter general, actualizado a la fecha de publicación; no constituye asesoramiento para un caso concreto.

Comentarios

5 respuestas a «Requisitos del causante en la reducción de empresa familiar»

  1. […] del heredero deben leerse junto con los del causante, que se explican en el artículo sobre los requisitos del causante. Solo si ambos concurren la reducción es plenamente […]

  2. […] Sin embargo, hay que probar que ese miembro dirige efectivamente la sociedad y obtiene más de la mitad de su renta de esa actividad. Este análisis se explica en el artículo sobre los requisitos del causante. […]

  3. […] Las comprobaciones de la Administración se centran en estos aspectos, que además se explican para el causante en el artículo sobre los requisitos del causante. […]

  4. […] Conviene mantener coherencia entre la exención aplicada en Patrimonio y la reducción solicitada en Sucesiones. Puedes revisar los requisitos de esta última en el artículo sobre los requisitos del causante. […]

  5. […] profundizar en la perspectiva sucesoria en el artículo sobre los requisitos del causante, y en el panorama general de la exención en la exención de empresa familiar en […]